TERROR Y EREBUS

Así se llamaban los dos barcos que desaparecieron en 1845, junto con sus 129 tripulantes, durante la expedición de John Franklin por el norte de Canadá (entonces perteneciente al Reino Unido) en busca del paso del Noroeste.


Tanto el HMS Terror como el HMS Erebus habían navegado por el océano glacial antártico a las órdenes de James Clarke Ross entre 1839 y 1843.

Isla de Ross en el Mar de Ross con los Montes Erebus y Terror.

Sigue siendo un misterio el paradero de estos dos buques que navegaron por los océanos glaciales. En Julio de 2011 partió una expedición canadiense dispuesta a encontrar los restos y esclarecer lo ocurrido


Grieta en la barrera de hielo de RossCrevasseRoss Ice Shelf in Ross Sea Photograped by Mila Zinkova in January of 2001

BERINGIA

Beringia es el nombre que los geógrafos le han puesto a un territorio casi mítico allá donde los planisferios se vuelven anómalos, por Alaska, Kamchatka, las Aleutianas... Se puede decir que es difícil verlo en cualquier mapamundi más que con la imaginación. En su centro se encuentra el Estrecho de Bering, bisagra entre Asia y América.

Sello soviético conmemorativo de la segunda expedición de Bering de 1741. A la izquierda se aprecia la ruta seguida por el San Pedro (a la derecha), desde Petropavlosk en la península de Kamchatka hasta la isla del Comandante en la que fallecería Bering el 19 diciembre de 1741.


A pesar de las fatigas de los españoles en el Pacífico, los rusos fueron los primeros y principales pioneros en aventurarse en Beringia. Las grandes expediciones científicas por el sector las dirigió Vitus Bering al servicio de un imperio ruso que buscaba el mar desesperadamente.

Isla San Elías (hoy Kayak), en Alaska, descubierta por Vitus Bering en 1741.

¡Hurra! Ciertamente aquello fue una gran alucinación (vodka mediante) del siglo XVIII, en concreto de los rusos y en especial del leal y maniático Bering. ¿Querían establecer rutas con Japón desde Kamchatka? Puede ser pero al final se plantaron en Alaska y se quedaron. 
Había nutrias marinas.

Ici Pacus.

MAR DE BARENTS.

Hubo un tiempo en que todo eran especulaciones geográficas acerca de La Tierra, un tiempo en el que, de vez en cuando, algún que otro Marco Polo estimulaba las imaginaciones...

Mapamundi teocéntrico de 1581. 
En la península europea, marinera por excelencia, la necesidad de encontrar rutas hacia Oriente lanzó a los comerciantes a la exploración del mundo oceánico. La pela es la pela y desde que el primero de todos, Cristobal Colón, llegase a China (eso creía, jaja), comenzaron todos a enviciarse por abrir caminos en la mar.

Carta náutica de Gabriel de Vallseca de 1439

Pronto, en apenas unas décadas, las grandes autopistas acuáticas, con sus istmos y puertos, estuvieron dominadas por Castilla y Portugal. Todo lo gordo estaba vendido. Quedaban, sin embargo, algunos posibles atajos por explorar...
Especialmente pavoroso era el del Norte, lleno de espejismos y aberraciones. ¿No fue por estos andurriales por dónde se perdió el rastro del monstruo de Frankenstein?

Mapa de los viajes de Barents. Diario de Jan Huyghens van Linschoten 1601

Aún así, amigos, la codicia excitó la mente de algunos. ¿Por qué no llegar a China por el norte de Asia? Se habían empecinado por abrir el camino más chungo de todos.

Uno de aquellos aventureros, Chancellor, soltó amarras en Inglaterra en 1553, dobló el Nordkapp y tras ciertas peripecias arribó en 1554 al puerto de Jolmogory, a orillas del río Dvina, ciertamente un poco lejos de Pekín pero no tanto de... ¡Moscú! La sorpresa del zar Iván IV fue mayúscula (pensemos que todavía no existía San Petersburgo). 
Aunque ni de coña llegaron a China, para los ingleses fue el inicio de la Compañía Moscovia, la primera de las compañías mercantiles coloniales que servirían de referencia a las más conocidas de las Indias Orientales. Por su parte, Ivan IV construyó inmediatamente el puerto de Arjangelsk muy cerca de Jolmogory y concedió a la Muscovy Company libertad de comercio en toda Rusia.

Se tenían, ahora, unas cuantas piezas del rompecabezas marino pero faltaban colocar las más difíciles, entre ellas, claro, la que encajaba al este del Nordkapp noruego, un mar casi desconocido y misterioso.

Mapa del tercer viaje de Barents en dos carabelas, publicado en 1599.

Fue otro de estos chiflados por llegar a China, el holandés Willem Barents, el que exploró sin tregua el mar que lleva su nombre. Barents realizó tres expediciones al Gran Norte, en la última de las cuales moriría, se dice que de escorbuto, después de realizar lo que parecía imposible: pasar el invierno de 1596-97 en Nueva Zembla a más de 75º de latitud, hazaña que le valió un lugar en el libro de oro de las exploraciones.

Ici Pacus.

RUMBO SUR

por Sylvia Q. Álvarez.


El 14 de diciembre de 1911 Roald Amundsen, explorador noruego, llegaba al Polo Sur, el punto más austral del planeta, cinco semanas antes que su rival británico Robert Scott.

Amundsen llegó al Polo Sur junto con cuatro compañeros en esquíes y todos ellos lograron regresar al Fram, a diferencia de su rival, el británico Robert Scott, que pereció en el viaje de regreso con varios miembros de su equipo.




Roald Amundsen 1911

En realidad Amundsen estaba preparando una expedición al Polo Norte, pero en medio de los preparativos le llegó la noticia de que, el estadounidense, Robert Peary lo había alcanzado el 6 de abril de 1909. El 7 de junio de 1910, el Fram (nave de la expedición) levó anclas en el fiordo de Oslo y puso rumbo a la Antártida, aunque solamente él conocía el destino de esa aventura.

El “Fram” (que en noruego significa Adelante) fue la embarcación utilizada por los exploradores noruegos en sus viajes a las regiones árticas y antárticas. Es el barco de madera más resistente jamás construido. Fue diseñado para la expedición de Fridtjof Nansen al Polo Norte (1893-1896). El objetivo era quedar atrapado en los hielos de la Placa Ártica y alcanzar al Polo Norte mediante la deriva. Después de estar atrapados tres años entre los hielos la expedición regresó sin haber conseguido su propósito, alcanzado años más tarde por Peary. Curiosamente, este año se celebra en Noruega el 150 aniversario del nacimiento de Nansen.
Nansen delante del Fram en verano de 1894

Años más tarde el Fram acompañaría a Amundsen en su epopeya de ser el primer hombre en alcanzar el Polo Sur (1910-1912). Es el barco que ha viajado más al Norte y más al Sur del planeta. Actualmente se conserva en el Museo que lleva su nombre en la isla de Bygdøy, en Oslo. 

Mapa del Océano Ártico con la magna expedición de Nansen en el Fram durante 1893-1896.




POLO SUR. UN SIGLO.




Hola. Inicio el blog con una foto de un fiordo noruego porque es lo más cercano al asunto en cuestión aunque esté bastante lejos. Ejem, ahora te lo explico.

En Noruega nació el famoso explorador y aventurero Roald Amundsen. Seguro que te suena. Pues bien, en los próximos meses lo vas a ver en todas partes (incluso en la tele). 


Resulta que el tío Roald fue el primero en llegar al mismísimo culo del mundo (llámese polo sur) un 14 de diciembre de 1911.

Ici Pacus.