LA CIUDAD DE BARRO

Es curioso que muchos de los exploradores de África fueran escoceses. Concretamente, el Sahara hechizó irremisiblemente a tres de ellos: Clapperton, Mungo Park y Gordon Laing. Los tres morirían en el continente africano.
Mercado en Sokoto, Nigeria. Cerca de esta ciudad, antigua capital del Imperio Fulani, murió Hugh Clapperton en 1827.  Photo taken in August 2006 by Jens Buurgaard Nielsen.

Había muchas leyendas que perseguir. Una de ellas hablaba de la "Reina de África", una ciudad de oro llamada Tombuctú. Pero, ¡ay amigo!, a los no musulmanes les estaba prohibida la entrada.


Mapa de Tombuctú publicado en 1855 basado en el viaje de Barth de 1853.

Se sabe que Gordon Laing estuvo en la ciudad en 1826 pero murió a manos de los tuareg (o eso dicen). René Caillié debió sentir un escalofrío al enterarse de esa muerte a su llegada a Tombuctú camuflado como musulmán. Si sobrevivía le esperaba una recompensa de 10.000 francos que la Sociedad de Geografía de París ofrecía al primero que llegara.
Mezquita de Djingareiber, Tombuctú
Ninguno de ellos, en los sucesivos libros de viajes que escribieron, encontró nada de valor en Tombuctú, la ciudad de barro. El verdadero oro de Tombuctú se descubriría décadas después en forma de manuscritos.

Manuscritos de Tombuctú.

1 comentario:

benito, pedro, paco dijo...

De vuelta al tajo, y al calorcito. Ole. Benito.